Cómo escriben y por qué escriben


PATTI SMITH

¿Por qué escribo? Mi dedo, como un lápiz óptico, traza la pregunta en el aire vacío. Un acertijo familiar que me he planteado desde la juventud, algo que me privaba del juego, de los amigos y del valle del amor, presa de las palabras, siempre un poco desplazada.
 ¿Por qué escribimos? Irrumpe un coro.
 Porque no podemos limitarnos a vivir.







ROBERTO ARLT (Argentina - 1900 - 1942)

Del Prólogo del libro "El Lanzallamas"

Han pasado esos tiempos. El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un "cross" a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y "que los eunucos bufen".




ISIDORO BLAISTEN (Argentina - 1933- 2004)




"No me cure la locura doctor, es lo único que tengo"

"A lo mejor escribir no sea más que una de las tantas formas de organizar la locura".

"En general las ideas se me ocurrían cuando espantaba recuerdos o cuando sentado en mi escritorio de ideas jugueteaba con la réplica del puñal de Sandokán, o miraba el fuego en la salamandra o miraba el cielo a través de la ventana".    





DALTON TREVISAN  (Brasil - 1925-)




"El cuento es siempre mejor que el cuentista"

"Para escribir el más pequeño de los cuentos la vida entera queda corta"


“Existe el prejuicio de que después de los cuentos uno debe escribir nouvelles y, por fin, novelas. Mi camino será del cuento al soneto y al haiku”


CÉSAR AIRA (Argentina -1949-) 



“Me llegan críticas elogiosas, y de las otras. Tanto en un caso como en el otro puedo decir que es un malentendido. En general, la recepción no me interesa. Para mí todo el interés, y el placer, está en la escritura, y lo que viene después lo dejo en manos de otros. Es el modo de poder seguir escribiendo”.

KJELL ASKILDSEN (Noruega - 1929-)




"Sólo puedo escribir cuando puedo escribir. Hay un largo tiempo de espera hasta que llegue el principio de una historia, aparece en mi cabeza una imagen que tengo que anotar. En ese momento no sé cómo se va a desarrollar el relato, pero lo hace en virtud de lo que ya he escrito. Si las últimas frases del día anterior no resultan satisfactorias, las borro y continúo desde donde me parece bien. No soy ningún crítico (literario), soy un hombre sin estudios, no poseo ninguna de las palabras necesarias para decir por qué algo es bueno. Pero la literatura es el único punto en mi vida en el cual tengo la sensación de estar seguro de mí mismo. Ésa en sí es una buena razón para escribir. Hay algo muy satisfactorio en producir algo que sabes, mientras lo haces, que va a ser bueno, y que, cuando lo has acabado, sabes que es bueno. Entonces no se puede negar que la vida se vuelve un poquito más pobre cuando uno ya no consigue esto."

JORGE LUIS BORGES(1899-1986)



"Mientras escribo me siento justificado; pienso: estoy cumpliendo con mi destino de escritor, más allá de lo que mi escritura pueda valer. Y si me dijeran que todo lo que yo escribo será olvidado, no creo qie recibiría esa noticia con alegría, con satisfacción, pero seguiría escribiendo, ¿para quién? , para nadie, para mí mismo."


CLARICE LISPECTOR (1920-1977)

El MIEDO A ESCRIBIR
"Tengo miedo de escribir. Es tan peligroso. Quien lo ha intentado lo sabe. Peligro de hurgar en lo que está oculto, pues el mundo no está en la superficie, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que instarle en el vacío. En este vacío donde existo intuitivamente. 
Pero es un vacío terriblemente peligroso: de él saco sangre. Soy una escritora que tiene miedo de la  celada de las palabras: las palabras: las palabras que digo esconden otras. ¿Cuales? Tal vez las diga. Escribir es una piedra lanzada en lo hondo del pozo". (De la extraordinaria escritora nacida en Ucrania, que vivió y murió en Brasil, fragmento extraído de su obra un "Soplo de Vida")   


ROBERTO BOLAÑO (1953-2003)
Escritor nacido en Chile, de imprescindible lectura en un momento de tanta mediocridad literaria en Latinoámerica y en Argentina en particular. Autor de un extraordinario talento, novelista y cuentista notable, sus historias están dotadas de una llamativa originalidad. Su personajes habitan un tiempo inventado por él, deambulan sin demasiado sentido, se encuentran en una perpetua búsqueda, aunque la mayoría de las veces no sepan a ciencia cierta de qué, es muy probable que se estén buscando a sí mismo.
Apasionado de la literatura argentina, amigo del excelente escritor y periodista Rodrigo Fresán.


En tiempos de vacas flacas, en los años en los que el nobel de lietratura le cae a tipos como Vargas Llosa (antes era Hesse, Beckett, Camus, etc) convertido en la actualidad en un hacedor de novelas menores, de best sellers olvidables, la literatura de Bolaño adquiere una singular relevancia.
50 años de vida parece ser poco tiempo para cualquier ser humano, mucho más para un escritor de la talla de Bolaño. Estoy seguro que le quedaron miles de cosas por escribir, cosas que ya no podrá escribir nadie
Hacía falta en este blog un homenaje a él. Un escritor que no ha tenido la debida difusión, pero se entiende, los tiempos quer corren por estos días son otros.      
A continuación transcribo algunos de sus consejos para escritores que aparecen en el prólogo de  la obra "Cuentos Completos" : Consejos sobre el arte de escribir cuentos. Acaso estos consejos esten dirigidos también a los lectores, porque cualquier escritor es ante todo un buen lector, y un lector, quiza sea un buen escritor el día de mañana.

CONSEJOS SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR CUENTOS
-Nunca debe abordarse los cuentos de a uno, en lo posible de tres en tres, de cinco en cinco, o mejor de nueve en nueve. Si no, se corre la tentación de escribir siempre el mismo cuento hasta el día de su muerte .
-Hay que leer a Quiroga, a Filisberto Hernández, y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo y a Monterroso. 
-Un cuentista que se tenga algo de aprecio, jamás leerá a Cela y a Umbral.
-Repito una vez más por si no ha quedado claro: A Cela y Umbral ni en pintura.
-Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo pero debe ser así.
-Hay que leer a Poe.
-La verdad que con Poe todos los cuentistas tendríamos de sobra.
-Piensen en el punto anterior y reflexionen, aún están a tiempo.
-Libros recomendables: Suicidios ejemplares de Enrique Vila-Matas, Mientras ellas duermen, de Javier Marías.
-Y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado el siglo pasado.

UN POEMA

LOS PERROS ROMANTICOS
En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar

OBRAS DESTACADAS 
Llamadas Telefónicas
Putas Asesinas
El gaucho Insufrible
Los Sinsabores del verdadero policía
La Literatura Nazi
Amuleto
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Italo Calvino (1923-1985)

 Escribo a mano y hago muchas, muchas correcciones. Diría que tacho más de lo que escribo. Tengo que buscar cada palabra cuando hablo, y experimento la misma dificultad cuando escribo. Después hago una cantidad de adiciones, interpolaciones, con una caligrafía diminuta.

Me gustaría trabajar todos los días. Pero a la mañana invento todo tipo de excusas para no trabajar: tengo que salir, hacer alguna compra, comprar los periódicos. Por lo general, me las arreglo para desperdiciar la mañana, así que termino escribiendo de tarde. Soy un escritor diurno, pero como desperdicio la mañana, me he convertido en un escritor vespertino. Podría escribir de noche, pero cuando lo hago no duermo. Así que trato de evitarlo.

Siempre tengo una cantidad de proyectos. Tengo una lista de alrededor de veinte libros que me gustaría escribir, pero después llega el momento de decidir que voy a escribir ese libro.

Cuando escribo un libro que es pura invención, siento un anhelo de escribir de un modo que trate directamente la vida cotidiana, mis actividades e ideas. En ese momento, el libro que me gustaría escribir no es el que estoy escribiendo. Por otra parte, cuando estoy escribiendo algo muy autobiográfico, ligado a las particularidades de la vida cotidiana, mi deseo va en dirección opuesta. El libro se convierte en uno de invención, sin relación aparente conmigo mismo y, tal vez por esa misma razón, más sincero.